ZAPATILLAS TRAIL
ADIOS AL ASFALTO
Javier Sanmartín Soler


Las zapatillas de trail están diseñadas para correr por terrenos naturales y accidentados, como montañas, senderos, bosques, pistas de tierra o zonas con barro. En este calzado se prioriza la tracción, la protección y la estabilidad. Según el terreno y uso las zapatillas trail se clasifican en:
Híbridas o mixtas. Se usan tanto para correr en asfalto como en senderos. Tienen los tacos más bajos y mediasuelas suaves para combinar carretera y caminos forestales.
Trail rápido. Se utilizan zapatillas más ligeras y reactivas para correr más rápido en caminos sencillos.
Terreno técnico/barro. Estas poseen tacos agresivos, suela de gran agarre, chasis estructurado y ofrecen una buena protección al pie.
Largas distancias. Estas zapatillas tienen una amortiguación máxima, horma cómoda y son de alta durabilidad para poder resistir horas de impactos.
Las principales características que poseen las zapatillas trail son las siguientes:
La suela utiliza compuestos de goma especiales con materiales muy adherentes como las conocidas tecnologías de caucho "Vibram Megagrip" o "Continental" para evitar resbalar en superficies mojadas. Las suelas llevan tacos de entre 3 y más de 6 mm. Suelen ser profundos y marcados para ofrecer mayor tracción y agarre en superficies resbaladizas o sueltas como pueden ser el barro y las piedras. Los tacos prominentes y espaciados son para terrenos blandos como el barro mientras que los tacos más juntos y menos profundos rinden mejor en roca compacta o senderos duros.
Mayor protección. Suelen incluir un refuerzo o tope rígido en la puntera para proteger los dedos contra golpes con raíces, piedras y ramas. En la mediasuela se suele incluir una lámina semirígida para evitar que los bordes afilados de las piedras se claven en la planta del pie. La estructura de la zapatilla suele incluir materiales plásticos o termosellados que resguardan los laterales del pie.
Estabilidad y sujeción. Suelen tener un perfil bajo y una base ancha para aumentar la estabilidad lateral. La mediasuela y la estructura son más firmes para evitar torceduras en terrenos desnivelados o con baches. La amortiguación es firme y reactiva . la espuma de la mediasuela absorbe los impactos pero mantiene la firmeza para dar estabilidad en las irregularidades del terreno natural.
Materiales resistentes. El tejido superior (upper) es más duradero, menos poroso y aguante mejor los roces con la vegetación, aunque sigue siendo transpirable. El diseño sujeta el empeine firmemente para que el pie vaya ceñido dentro de la zapatilla sin que existan holguras en pendientes o giros bruscos. Muchos modelos ofrecen versiones con "Gore Tex" o membranas similares para mantener el pie seco en zonas con agua, lluvia o nieve.
Todas estas cosas influyen en el peso final de la zapatilla y las hacen más pesadas, rígidas y robustas que una zapatilla de asfalto común debido a la estructura extra de seguridad.
En función del peso y los kilómetros que vas a recorrer se define cuanta mediasuela necesitarás:
-Distancias cortas y verticales. Zapatillas ligeras con perfiles bajos que te permiten sentir el terreno y reaccionar rápido.
-Medias distancias (hasta un maratón). Necesitarás un equilibrio perfecto entre amortiguación y reactividad.
-Distancias largas (ultras). Aquí tienes que usar zapatillas de perfil más alto o maximalistas. Absorben el impacto continuado y protegen las articulaciones.
Otros factores que hay que tener en cuenta a la hora de elegir las zapatillas trail son:
-El drop (diferencia de altura entre talón y antepié). Los valores bajos de 0 a 4 mm favorecen una pisada más natural y técnica. Los valores medios de 6 a 8 mm ofrecen un equilibrio versátil y los valores altos de 8 a 12 mm ayudan a los corredores que talonan o sufren sobrecarga en los gemelos.
-Zapatillas con "Goretex" o zapatillas normales. Muchos modelos ofrecen este tipo de membrana impermeable para mantener el pie seco. Elige esta membrana solo para climas fríos y húmedos, con lluvia, nieve o barro constante. Para un tiempo seco o rutas con cruces de agua, la malla normal transpira mucho mejor y se seca con rapidez.
-La talla. Es habitual subir media talla o una talla de más con respecto al calzado de asfalto, ya que los pies se hinchan en entrenamientos largos y necesitarás espacio extra en la puntera para hacer descensos. Si el calzado te queda justo en las bajadas el pie inevitablemente se desplazará hacia adelante dentro de la zapatilla y tus dedos golpearán la puntera continuamente provocándote dolores.
En resumen, para pasar de correr del asfalto al trail necesitarás un periodo de adaptación Por esto para elegir las zapatillas perfectas debes evaluar principalmente el tipo de terreno por donde vas a entrenar, la distancia que piensas correr y tu peso corporal. A diferencia del asfalto el trail exige agarre, protección y estabilidad para evitar lesiones al correr en terrenos irregulares. Estas son mis 5 propuestas para que empieces a correr con este tipo de zapatillas, son las siguientes:
1ª Zapatilla Asics, modelo Trabuco.
2ª Zapatilla Brooks, modelo Cascadia.
3ª Zapatilla Hoka, modelo Speedgoat.
4ª Zapatilla Salomon, modelo Speedcross.
5ª Zapatilla Altra, modelo Lone Peak.
