RECORRIDO 13

FIGUERUELAS

Javier Sanmartín Soler

El recorrido 13 por Zaragoza transcurre por el noreste de la ciudad y es un trayecto bastante largo. Empieza en el barrio de Miralbueno y pasa por Valdefierro hasta que llega al canal. Desde allí se sigue por el camino que hay paralelo al canal pasando por Rosales del Canal, Garrapinillos, Pinseque, Grisén y Figueruelas. Es un trayecto de 75 Km que no tiene apenas desniveles y que se realiza por el Anillo Verde en superficie pavimentada (unos 8 Km) y después por el camino del canal en una superficie de tierra (unos 67 Km). Es un recorrido que sirve para entrenar las distancias ultra.

La salida como casi siempre se hace en Miralbueno. Desde ahí se toma el Anillo Verde y subo hacia el barrio Oliver. Llego a Valdefierro y al canal y en vez de girar a la izquierda para ir a Casablanca hay que continuar en dirección al centro de Valdefierro. A partir de aquí se puede correr todo lo que uno desee por un camino de tierra que va pegado al canal y de seguirlo entero nos llevaría a Navarra.

Según la distancia que queremos entrenar habrá que planificar esta ruta. Poca distancia no requiere mucha planificación pero en concreto para hacer este entrenamiento se requiere de bastante planificación. Lo primero de todo es ver la previsión del tiempo y ver con que tipo de adversidades climáticas nos podemos encontrar. Dado que al salir de la ciudad nos encontraremos corriendo en una zona abierta en la que estaremos expuestos. En función del día que vaya a hacer habrá que vestirse y equiparse adecuadamente.

Lo segundo que debemos hacer para una ruta de estas características es acopio de material. Tenemos que ser autosuficientes ya que al abandonar el abrigo de la ciudad por lo general no encontraremos ningún tipo de ayuda. En este caso hay que llevar una mochila con todo lo que vayamos a necesitar. Aquí es imprescindible llevar un teléfono con suficiente batería por si tenemos algún problema y avisar a alguien para que nos pueda recoger.

También hay que hacer un plan de carrera realista sin subestimar nuestras capacidades. Por eso hay que ser honesto con uno mismo. Hay que planificar el recorrido en función de nuestro estado físico actual sin excedernos. Para ello habrá que hacerse una idea de los kilómetros que podemos correr, a qué horas lo vamos a hacer y contar con un margen por si surge algún contratiempo para que no se nos haga de noche.

Teniendo en cuenta todo esto ya se puede salir a entrenar por el canal hasta donde uno quiera. Lo recomendable es ir poco a poco antes de embarcarte en una distancia grande. Es un aprendizaje que hay que hacerlo con cuidado ya que como quieras abarcar más de lo que debes o te excedas en tus capacidades lo pagarás caro y te tocará sufrir por eso debes ser cauteloso.

Después de pasar Rosales del Canal se sale de la ciudad y ya no hay fuentes de agua cercanas en todo el recorrido, las últimas estaban en Valdefierro. Aquí ya dependes del agua que lleves. Luego hay que pasar el aeropuerto que está frente a Garrapinillos y seguir hasta Pinseque. El camino el duro y con piedras pequeñas sueltas por lo que hay que mirar por donde pisas.

Al pasar por Pinseque y Grisén el camino a los lados está lleno de zonas de huertas y se vuelve más natural. Pero conforme uno se va acercando a Figueruelas se divisan más campos de cultivo. Paso Figueruelas y llego hasta un paso por debajo de la autovía A-2 que está cerca de Pedrola y decido volver. Durante la ida he ido bebiendo y comiendo algo de fruta pero en el camino de vuelta paro unos minutos de correr para comer comida sólida en condiciones. Aunque no tardo mucho en ponerme de nuevo en marcha.

Cada uno debe aprender a comer, descansar y dosificar sus fuerzas y esto se consigue haciendo este tipo de entrenamientos. Después comer y retomar la actividad hay que darle un tiempo al estómago para empezar a digerir la comida por lo que tengo que bajar un poco el ritmo. Cuando me noto bien ya se puede volver al ritmo normal de carrera.

A las 6 horas ya me noto cansado y empiezo a perder energía, pero es algo normal. Las dos últimas horas toca sufrir pero eso es algo con lo que ya contaba. Cuando ya noto que se me está empezando a hacer pesado el entrenamiento solo quedan unos kilómetros para llegar a casa. Retomo el pavimento del Anillo Verde desde Valdefierro hasta Miralbueno y continúo sin problemas. Al entrar en casa me quito la mochila que al principio pesaba 3 Kg y ahora solo pesa unos cientos de gramos y siento alivio.

  • Conclusiones: El recorrido 13 es una ruta sencilla pero bastante larga que no tiene desniveles por lo que es apta para prepararse y hacer largas distancias. Cuanto más queramos correr más hay que planificar todas las cosas puesto que aquí los detalles pequeños importan. Un entrenamiento así prepara a la mente para este tipo de desafíos. Hay que entrenar bastante tiempo y hay que saber gestionar muchas cosas. Esta ruta es ideal para aprender a ser autosuficientes, también para aprender a dosificar la energía y trabajar con distancias mayores, siempre dentro de nuestras capacidades. Esto no se consigue de un día a otro sino que es cuestión de esfuerzo, tiempo y paciencia.