NEW BALANCE FRESH FOAM
ZAPATILLAS COMODAS
Javier Sanmartín Soler


Las New Balance Fresh Foam son unas zapatillas populares y exitosas que son conocidas por ofrecer una amortiguación extremadamente suave, cómoda y con una transición fluida en la pisada. Las zapatillas utilizan un compuesto de espuma que suaviza los impactos sin perder estabilidad. Esta tecnología nació en el año 2.013 con el objetivo de revolucionar la amortiguación mediante el uso de datos y diseño computerizado en 3D que mapea las presiones del pie. Gracias a esto, la entresuela combina formas cóncavas y convexas para ofrecer absorción de impactos donde más se necesita, devolviendo la energía de forma elástica sin perder ligereza.
Fueron creadas en el Sport Research Lab e Innovation Studio de New Balance en Boston. Esta tecnología nació de la necesidad de fusionar dos mundos que se consideraban opuestos: la máxima amortiguación y la estabilidad natural, prescindiendo de piezas plásticas o soportes rígidos adicionales. En lugar de usar moldes tradicionales de una sola densidad, la marca analizó miles de pisadas y patrones de corredores reales incluyen atletas de élite. En la fabricación se emplea EVA (acetato de vinilo de etileno) moldeada por inyección a alta presión. La magia del Fresh Foam no reside solo en el compuesto químico sino en su diseño geométrico.
Con el paso del tiempo New Balance continuó perfeccionando el compuesto químico y la tecnología evolucionó a una variante mejorada que incrementa el retorno de energía, la suavidad al tacto y la durabilidad. La filosofía de diseño de estas zapatillas es la de construirlas como un todo y no como un conjunto de partes. A inicios de 2.020 la marca introdujo el Fresh Foam X. Esta evolución logró hacerlas más ligeras, con mayor retorno de energía y una flexibilidad superior en comparación con la primera generación. Además comenzó a incorporar un porcentaje de materiales de origen biológico para reducir la huella de carbono.
El resultado son unas zapatillas muy completas con tecnología y soluciones que además de innovadoras son eficaces y eficientes con un comportamiento homogéneo y polivalente. Tal ha sido el éxito de la marca que poco a poco esta tecnología la ha ido extendiendo al resto de zapatillas de todo su catálogo. A día de hoy el modelo Fresh Foam sigue siendo el pilar de confort de New Balance manteniéndose como un referente indiscutible de la industria del running.
Dependiendo del tipo de entrenamiento en superficie dura, existen diferentes modelos dentro de esta gama.
-Para máxima amortiguación, rodajes largos y comodidad total. Sirven para acumular kilómetros y reduciendo al máximo el impacto articular:
New Balance Fresh Foam X 1080. Son el buque insignia de la marca que se utiliza para los entrenamientos diarios. Destacan por su versatilidad, ligereza dentro de la máxima amortiguación y un ajuste muy cómodo. Son ideales para todo tipo de distancias desde una 5K hasta un maratón.
New Balance Fresh Foam X More. Este modelo lleva la amortiguación al extremo y tienen una suele mucho más alta y ancha. Son ideales para corredores de peso medio alto o para entrenamientos de recuperación donde se agradece la máxima protección.
New Balance Fresh Foam X 880. Este es el modelo tradicional de entrenamiento diario clásico con un perfil más equilibrado entre amortiguación, estabilidad y respuesta. Es la opción más fiable y duradera para el día a día. Ofrecen un drop más clásico y un soporte más estructurado en el talón. Son las clásicas zapatillas que se usan para realizar numerosos kilómetros.
Si tenemos que resumir como son las zapatillas, se definen en tres pilares básicos:
Tacto mullido tipo "nube". Al calzarlas sientes como el pie se hunde en una superficie acolchada y protectora.
Hormas adaptables. Las mallas técnicas (upper) que se utilizan son suaves, traspirables y muchas veces se ofrecen en varios anchos.
Transiciones fluidas. El diseño facilita que el pie rote cómodamente desde el talón a la puntera.
Sus puntos fuertes son:
-La tecnología Fresh Foam está considerada como una de las mejores y más cómodas del mercado en calzado deportivo.
-Comodidad inmediata. No requieren de un periodo de adaptación ya que se sienten cómodas desde el primer uso.
-Amortiguación superior. Ofrecen una pisada suave, mullida y de alta absorción de impactos. Lo que las hace ideales para proteger las articulaciones.
-Están diseñadas para correr o entrenar pero como poseen un buen diseño estético también se pueden utilizar para un uso casual o laboral.
-Son bastante duraderas. La espuma mantiene sus propiedades con el paso de los kilómetros (hasta 800 Km) y el desgaste general es bastante aceptable.
-Existen varios niveles de precios ya que la marca segmenta esta tecnología para diferentes presupuestos. La relación calidad/precio suele ser competitiva.
Los puntos a considerar son:
-No son unas zapatillas rápidas. Al ser unas zapatillas orientadas al confort y a la suavidad no son las más explosivas si buscas batir marcas de velocidad.
-No están diseñadas para hacer ritmos rápidos ni series ya que su retorno de energía es moderado. Falta de reactividad y dinamismo.
-Peso y volumen elevados, al incorporar tanta espuma amortiguadora su diseño puede parecer tosco. Su peso ronda los 300 gramos.
-La horma en la zona de los dedos puede resultar algo estrecha para algunos corredores, por lo que hay que comprar una talla más.
-Retención del calor. En entrenamientos largos tienden a acumular la humedad por lo resultan calurosas.
