ESPACIOS ABIERTOS
GRANDES EXTENSIONES
Javier Sanmartín Soler


Además de los parques y las zonas ajardinadas que tiene la ciudad, Zaragoza cuenta también con recorridos por espacios abiertos en donde es posible entrenar alejados del tráfico, la circulación de vehículos y el exceso de ruido. Estos sitios nos permiten pasear, correr, ir en bicicleta... y son idóneos para realizar actividades deportivas al aire libre. Muchos de estos lugares están integrados en el mismo núcleo urbano y los más alejados están a las afueras de la ciudad (pero se puede llegar a ellos sin dificultades). Todos estos espacios son reconocidos por la mayoría de los ciudadanos y en alguna ocasión los ha podido visitar, pero para los corredores habituales son los lugares perfectos para entrenar.
Los más conocidos en superficie de tierra son:
Los Pinares de Venecia. Es un extenso bosque de 600 hectáreas de pino carrasco que se plantó hace más de un siglo. En él se alberga el parque de atracciones y el cementerio. Está situado al sur de la ciudad en el barrio de Torrero (cerca del Parque Grande) y es uno de los grandes espacios verdes de la ciudad.
Las riberas del río Ebro. Son un espacio natural y paisajístico de unos 72 Km (36 Km por orilla) que atraviesa la ciudad y que está compuesto por parques, paseos peatonales y espacios naturales que bordean el río Ebro a su paso por la ciudad. Son un punto de encuentro donde se celebran eventos, rutas guiadas y actividades.
Los Galachos de Juslibol. Son antiguos meandros del río Ebro que están situados a 8 Km del centro de la ciudad. Estos meandros se han transformado en lagunas de aguas tranquilas rodeadas de vegetación creando ecosistemas únicos y de gran valor ecológico denominados sotos. Es un destino muy popular para hacer excursiones.
El Canal Imperial de Aragón. Es una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de la Ilustración en España y se construyó a finales del siglo XVIII. Se trata de un canal de riego y de navegación de 110 Km de longitud que recorre las provincias de Navarra y de Zaragoza. A día de hoy el canal es un eje verde y un espacio de ocio.
Las Planas de María. Son una meseta elevada situada al sur de Zaragoza entre los municipios de María de Huerva y Cadrete. Destacan por su relieve agreste de yesos, barrancos y pinar mediterráneo. Es un popular enclave natural para caminar, correr, hacer ciclismo de montaña, etc... con unas buenas vistas panorámicas.
Los más conocidos en superficie de asfalto son:
El anillo Verde. Es un gran corredor ecológico y de movilidad sostenible de unos 60 Km de longitud que rodea la ciudad. Conecta espacios naturales, parques y riberas principalmente del Ebro y el Canal Imperial. Sirve como zona de ocio para peatones y ciclistas uniendo áreas urbanas con el entorno de las afueras.
Los cinturones. Son las principales vías de circunvalación que rodean la ciudad. Están diseñados para canalizar el tráfico, evitar que los vehículos atraviesen el núcleo urbano y facilitar la conexión entre los distintos barrios. Están divididos principalmente en la Z-30 (tercer cinturón o Ronda Hispanidad) y la Z-40 (cuarto cinturón).
Por todos estos sitios se puede entrenar y cada uno de ellos tiene sus peculiaridades. En general ofrecen un terreno variado y ambientes menos concurridos que los parques. Estas rutas son una alternativa a los corredores que quieren entrenar largas distancias y sirven para enlazar los distintos puntos de la ciudad. Pero también hay que tener en cuenta que no todas disponen de las comodidades que nos podemos encontrar dentro de la ciudad, cosa que debemos prever si salimos a correr por estos lugares. Las más importantes suelen ser:
-Que no haya cerca fuentes de agua.
-Ausencia de iluminación nocturna.
-Ausencia de cobertura telefónica.
-Hay que ser autosuficientes.
-Hay que planificar la ruta.
Se trata de que podamos entrenar con seguridad y que si tenemos cualquier percance lo podamos solventar nosotros mismos sin la ayuda de nadie. Al correr fuera de la ciudad estamos algo más expuestos y conlleva mayores dificultades. Pero también hay que aprender a correr en estas circunstancias y esto no nos debe impedir poder disfrutar de nuestro deporte. Entrenar alejado de las comodidades que proporciona la ciudad forma parte del aprendizaje de un corredor que quiera preparar largas distancias. Por suerte Zaragoza ofrece estas rutas en la misma ciudad o en las inmediaciones sin alejarnos demasiado.
