284-MI UNIVERSO. LA LECHUGA, EL TOMATE Y EL PEPINO

ALIMENTOS AL ALCANCE DE TODOS

Javier Sanmartín Soler

Estos tres alimentos los solía consumir a diario y nunca faltaban en mi nevera. Eran fácile de conseguir puesto que los podía encontrar en cualquier supermercado y por lo general su precio solía ser bajo. Los tres me gustaban bastante y era una manera de comer sano.

- La lechuga es un vegetal muy ligero que aporta pocas calorías, 100 Kcal por cada 100 gr y su principal componente es el agua (95%). Su cultivo es sencillo y requiere temperaturas bajas. Se realiza al aire libre en zonas templadas y en los invernaderos. Por eso se puede comer durante todo el año. Cuando la planta brota aparecen las hojas y estas pueden ser alargadas o redondas y forman un cogollo más o menos consistente. Después el cogollo se abre y aparece el tallo. Las hay de diferentes formas, tamaños y colores. Cada año aparecen nuevas variedades pero las más conocidas son la romana y la iceberg.

Existen dudas en cuanto a su origen aunque ya eran conocidas por antiguas civilizaciones como los sumerios, egipcios, persas, griegos y romanos. Se utiliza para hacer ensaladas aunque también combina con otros tipos de comida como los sándwich y las empanadas.

Entre sus propiedades se puede decir que es un alimento rico en fibra, antioxidantes, vitaminas y sales minerales. Además es diurética, depurativa, relajante natural y saciante. A nivel cardiovascular es bueno tomar lechuga todos los días ya que tiene un alto contenido en magnesio y potasio. Estos dos minerales ayudan al cuerpo a mantener en buen estado el ritmo cardíaco y a mejorar la salud de nuestros huesos y articulaciones.

- El tomate. Desde el punto de vista científico el tomate es una fruta porque contiene pequeñas semillas y crece de la flor de la planta de tomate. Pero también se le considera una hortaliza. Su procedencia es sudamérica en algún lugar entre Chile y México y su cultivo está extendido por todo el mundo.

Le favorecen los climas cálidos y con buena iluminación. Los principales productores son China y Estados Unidos. Se puede cultivar durante todo el año y existen multitud de variedades, formas y colores (aunque generalmente es rojo). Aparte de consumirse crudo se puede servirse cocido, frito, estofado, encurtido, etc...

Contiene pocas calorías (18 cada 100 gr) ya que el 95% de su peso es agua. Su sabor es agridulce ya que posee una pequeña cantidad de azúcares simples y algunos ácidos orgánicos. Es un alimento rico en fibra, que aporta vitaminas y minerales. Una de sus cualidades más importantes es su poder antioxidante. Pero también protege los huesos, las células, el corazón y favorece el tránsito intestinal.

- El pepino. Es una de las hortalizas básicas de la dieta mediterránea, aunque su cultivo originario data de la India. Se cultiva mucho en Europa y América del Norte. En España se consume el pepino corto que es de pequeño tamaño (unos 15 cm) y presenta la piel verde con rayas de color amarillo o blanco. Es un alimento muy versátil que se puede consumir durante todo el año gracias a la disponibilidad que existe, aunque la temporada es entre abril y octubre. En verano por ser hidratante se suele tomar en ensaladas y en invierno en purés.

Una ventaja en su consumo es que permite numerosas combinaciones con otros alimentos. 100 gr de pepino aportan 12 calorías al organismo. Contiene vitaminas y minerales, con un alto valor nutricional. Posee propiedades antiinflamatorias y ayuda a relajar el sistema nervioso (por lo que combate la fatiga y el estrés). También ayuda a adelgazar ya que es diurético y depurativo, cuida la piel, reduce el riesgo de cáncer y mejora el sistema inmunitario.

Otra alternativa de poder tomar pepino y tomate a la vez era la de beber gazpacho. Cuando tenía que trabajar me llevaba gazpacho para comer que resultaba más sencillo que llevarme una ensalada. El gazpacho es una sopa fría andaluza que se elabora con tomate, pepino, pimiento, ajo, aceite, vinagre, sal y limón. Es un alimento sano que se puede tomar como primer plato. Después comía algún bocadillo y de postre una pieza de fruta. Era una forma rápida de seguir alimentándome bien y la digestión no se me hacía pesada, así cuando salía del trabajo ya podía entrenar sin perder tiempo.